Es positivo o negativo discutir en las relaciones
Blog

¿Es positivo o negativo discutir en las relaciones?

Demasiadas veces el vocablo “discutir” se asocia con peleas, riñas y conflictos, y obviamente en éste contexto la discusión corre el riesgo de convertirse en factor que aleje y/o quiebre relaciones.

Sin embargo, también es una poderosa herramienta para intercambiar puntos de vista con la finalidad de enriquecer propuestas, corregir errores y facilitar acciones comunes.

¿Quienes discuten?

Discuten las personas que mantienen relaciones directas, y cuanto más cercano es el vínculo de convivencia la posibilidad de hacerlo se acrecienta.

Discuten las parejas como forma de acordar criterios que sustenten de mejor manera la relación.

Discuten las familias, los padres con los hijos, los hermanos, los amigos, los gremios, las asociaciones políticas, los estados, en fin, la discusión es una inevitable y útil herramienta para acercar puntos de vista en cualquier negociación.

Discutir propuestas hasta llegar a un acuerdo, fue la principal herramienta utilizada en días anteriores para resolver el serio conflicto estudiantil que vivió nuestra comunidad.

Hoy quiero aportar elementos que facilitan la discusión y aceitan las negociaciones que tienen propósitos constructivos:

El primer elemento a considerar es la importancia de identificar claramente cuál es el objetivo de la discusión, de forma tal a dar a la misma un sentido definido.

El segundo elemento es reconocer a la contraparte como personas que merecen consideración y respeto.

El tercer elemento es entender que el criterio de la contraparte es natural resultado de la percepción que  tiene desde su postura de observación o desde su vivencia; es decir es determinante sustentar la postura existencial “Yo Ok/Tú Ok”, que en lenguaje simple significa que lo que la contraparte expone es razonable desde su experiencia y lo mío también es razonable desde mi experiencia

Los tres elementos enunciados de por sí determinarán un clima de sana coexistencia:

Aún en caso que las posturas sean contrapuestas y difíciles de acercar. Toda persona quiere y merece respeto, y si la discusión se desenvuelve en ese clima las posibilidades de acordar se acrecientan geométricamente.

Paso ahora a compartir algunas técnicas que encausan positivamente cualquier discusión, sea ella a nivel de relaciones personales, familiares o institucionales.

Una técnica importante es evitar “herir el ego de la contraparte”:

Lo cual significa nunca comenzar una discusión con lo negativo, con el regaño o con la crítica. En vez de ello comenzarla con una referencia positiva hacia el tema a discutir, hacia los beneficios conjuntos en caso de lograr acuerdos, hacia la trascendencia del objetivo común en caso de acordar, incluso hacia la posibilidad que implica la discusión cara a cara alguna situación potencialmente problemática.

Esto facilitará que la discusión vibre en un ámbito positivo.

La técnica expuesta tiene que ver con evitar los naturales mecanismos de defensa del ego que conlleva toda idea dolorosa o poco soportable (Sigmund Freud-1894-La lucha del Ego).

Otra técnica de fácil y útil aplicación es la práctica de la asertividad:

Que básicamente consiste en calificar situaciones y no personas, sobre todo si la calificación tiene connotación negativa.

Para todo lo anterior es de enorme importancia tener madurez emocional, que evite responder provocaciones que pudieran existir durante el desarrollo de una discusión.

Las características expuestas en el presente comentario son herramientas esenciales para todo líder conductual, que debido a la naturaleza de su función pasa mucho tiempo lidiando con diversos y contrapuestos tipos de personas y situaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *